09 septiembre 2011

Mi adicción a la tecnología

La dependencia a las redes sociales y celulares

Imagen tomada en un bus.
Sin ánimo de perjuicio.
Ya he mencionado que la tecnología es parte-de-nuestra-vida. En charlas y conferencias que he dado, al preguntar sobre quiénes no tienen correo electrónico, celular o computadora, no recuerdo alguien que haya levantado la mano.

Entonces, ¿cómo aprovechar todos los recursos que las nuevas tecnologías ofrecen sin llegar al punto de depender de ellas y convertirnos en adictos a la tecnología?

En la tecnología actual podríamos identificar dos tipos de adicción  comunes: a las redes sociales (Twitter, Facebook, Hi5, etc.) y a los celulares o smartphones. Vamos a hablar un poco sobre cada uno y a extender la información.



1. Redes Sociales: 
Muchas personas empiezan a depender de las Redes Sociales por un sencillo motivo: su vida está puesta ahí. Una conversación pendiente, un álbum de fotos por ver o saber qué hacen mis amigos son cosas que ocurren en este entorno virtual y que, como se ha convertido en parte de mi vida, alejarme de ahí me produce desesperación. En sencillo, si vuelco mi vida a una vida virtual u online, es lógico que tenga que atender también esa vida. Surge el problema cuando, en desmedro de la vida real, esta vida en las redes sociales se vuelve la única con mayor relevancia para la persona. 

La web TreceBits presenta algunos síntomas - incluso cómicos - sobre la adicción a las redes sociales, aquí los más interesantes y algunos que agrego yo.

    a. Compruebas tu cuenta de Facebook, aproximadamente 20 veces al día. 
    b. Tuiteas desde el celular mientras estás caminando.
    c. Te niegas a irte de fin de semana sin tu laptop.
    d. Se cuelga la señal de Facebook y te desesperas o angustias.
    e. Al despertar, compruebas tu Tweetdeck y antes de dormir haces lo mismo. 

En Italia se han creado dos clínicas para tratar la adicción al Facebook. "Conectarse a esa red social da la ilusión de poder derrotar la soledad existencial y de ser populares" comentan. ¿Y cuál es el tratamiento? Uno de los pasos es la participación en grupos de rehabilitación que estimulen las relaciones interpersonales, aquellas que por obvias razones no hacen con frecuencia.

"Cuando nos damos cuenta que al final perdemos la conexión real con las personas que están a mi alrededor es cuando perdemos la verdadera conexión"

2. Celulares o Smartphones: 
El celular es el medio tecnológico con mayor alcance, su portatibilidad hace que podamos llevar nuestra información, agenda, contactos, correo y redes sociales, en cualquier lugar. Se podría decir que es una extensión de mi computadora.

¿No les ha pasado alguna vez que están en un almuerzo o reunión y varias personas están más concentradas en sus celulares antes que en la conversación? Eso es parte de la adicción, el no poder evitar dejar por un momento mi conexión virtual. Cuando nos damos cuenta que al final perdemos la conexión real con las personas que están a mi alrededor es cuando perdemos la verdadera conexión.

Un reciente estudio ha arrojado que el 53% de los usuarios sufre de nomofobia (del inglés no-mobile) que consiste en experimentar el miedo irracional al salir a la calle sin celular, olvidarlo, perderlo o que se descargue la batería. "Todo esto (lo anteriormente mencionado en el estudio) hace comprender mejor la nomofobia: para muchos su vida social, amorosa, familiar y de trabajo, su identidad y estilo dependen de un aparato, a falta de habilidades sociales que les permiten otro tipo de lazos".



Entonces, ¿Qué hacer?
No soy experto en patologías y mis recomendaciones no tienen certeza médica, pero algo que a simple deducción lógica podría recomendar es la interacción natural con otras personas. Cuando uno empiece a ver que encuentra mayor riqueza y amistad en el contacto "face-to-face", valorará más la vida real, antes que la virtual.

Y para los adolescentes, eso es responsabilidad de los padres. De cuánto acceso a nuevas tecnologías les han dado y qué tanto les han enseñado - o no -  a depender de ellas. Ya no me sorprende ver jóvenes que tienen el celular en la mano, audífonos puestos y computadoras prendidas a la vez. Y es que si no es así, no están conectados con el mundo "real". 

Información adicional

En el artículo del lunes hablaré sobre los horóscopos.